Microrrelatos y ficciones breves de Máximo González Guardia:

Angustia

Hacía calor. Necesitaba aire. Sabía que no había nadie más en la casa. Que estaba solo en su dormitorio. Pero no se atrevía a abrir la puerta.

 Extinción

Resucita el sol del añil ataúd marino, empuja con su arqueada espalda la tímida noche que queda y que sin pausa se precipita hacia el Occidente, buscando un hueco en el que permanecer. El milagro diario se cumple. Se iluminan los envejecidos parques y las yermas fábricas, las casas huecas y los mudos edificios, las frías calles y el triste barranco, los libros escritos que nunca se leerán, la iglesia inútil y su silenciosa cruz.

Nunca se atrapan: la noche y el día solo logran alcanzar sus manos en un arcano y eterno peregrinar, ajeno al recuerdo de la vida que hubo.

 Respeto obviado

“Nunca me ha gustado hurgar en la herida, pero tú eres la razón y el fin último de todos mis asesinatos” -le dije mientras introducía mis dedos en su carne sangrante.

 Fin

Mi destino pendía de un hilo. Recordé la luz de la mañana silueteando tu cuerpo que en la noche descubrieron mis manos. Al igual que yo, el sol apretaba tu cuello. El verdugo abrió la trampilla.

 Destino

Los caminos del Señor son inexcusables.

Represión

Señor, no soy digno de que entres en mi casa -dijo el centurión -pero una palabra tuya bastará para matarte.

Todo era bueno

Y vio Dios todo lo que había hecho, y todo era muy bueno. Y fue la mañana y la tarde del día sexto, después llegó la ciega noche y soñó a Caín. El más bello arcángel lo tranquilizó.

 Estafa

Al cabo de un tiempo cayeron en la cuenta de que los lobos no se tragan a las personas sino que las desgarran y le arrancan la vida y la carne con sus dientes. Caperucita lleva años viviendo con la pensión de su abuela muerta y con su novio el cazador.

 La mayor traición de la Historia

“Padre, ¿por qué me has abandonado?”. Esta frase atribuida a Jesús en la cruz encierra, tal vez, la mayor traición habida en la Historia. En ese sentido -siguió apuntando- existe una exégesis bíblica poco conocida y oculta, que afirma que Jesús no estaba hablando con su Padre cuando dijo: “En tus manos encomiendo mi espíritu.”

 Verdadera historia de Job

Un día, cuando los hijos de Dios vinieron a presentarse ante Yahvé, apareció entre ellos Satanás. Yahvé le dijo a Satán: “No te has fijado en Job. Es mi hombre más honrado.” Satanás lo provocó diciendo:  “Job te es fiel por que dispone de todo. Extiende tu mano y toca sus pertenencias y verás cómo reniega de ti.” Y Yahvé respondió: “Hazlo. Pero no lo toques a él.”

Y Satanás acabó con sus riquezas y palacios, con su rebaños y sus prados, con sus hijos e hijas, con su fortuna acabó. Y Job se rasgó las vestiduras y maldijo su suerte pero continuó haciendo alabanzas al Señor.

Otro día en que vinieron los hijos de Dios a presentarse ante Yahvé apareció también Satanás. Yahvé le dijo a Satán: “No te has fijado en Job. Es mi hombre más honrado. Aún pasando penurias teme a Dios y se aparta del mal”. Satanás lo provocó diciendo: “Job te es fiel por que está saludable. Déjame enfermarlo y verás cómo reniega de ti.” Y Yahvé respondió: “Hazlo. Pero no toques su vida.”

Y Satanás envió todas las enfermedades conocidas y por conocer hasta que Job no pudo más y blasfemó.

Y estando Yahvé en su trono celestial le dijo a Satanás: “Tenías razón hijo mío” y fulminó a Job con un rayo.

Apolo y Dafne

Ya sabía Dafne que aquel iba a ser su último día. Las repetidas e insistentes peticiones de Apolo para yacer con Él, lejos de desaparecer, arreciaban en su oído y su cuerpo amplificadas por su hermano Eros, quien se creía con las claves del amor y el desamor. Siempre ebrios de néctar y con la protección de Zeus, hacían y deshacían a su antojo.

Con la ayuda de su padre, Dafne se convirtió en la primera mujer inocente que huye para vivir.

Apolo, que siempre creyó en los oráculos, piensa que es un laurel. Dafne escapó a otras latitudes y aún hoy permanece entre nosotros siempre cambiante, siempre luchadora. Se llamó Flora Tristán, Louise Michel, Marie Curie, Clara Campoamor, María Cano, Marvel Scholl, Genora Johnson Dollinger, Natalia Sedova, Pen Pi Lan, Wangari Maathai…

Pinocho moderno

Cada noche, millones de conciencias abandonadas grillan en mi jardín.

 Descartes y su perra

“Pienso, luego existo.” Descartes.

“Pienso, luego como.” Lulú.

 La historia de Fray Lorenzo y Romeo

“Un cuerpo muerto atravesado por una daga no sangra.” A esta conclusión hubiera llegado cualquier médico que examinara el cuerpo pálido e inerte de Julieta, atravesado por su cuchillo y sin rastro de sangre a su alrededor. Pero sus familiares no tuvieron duda:  “¡Murieron de amor!” y los cuerpos fueron colocados en las criptas familiares.

A las dos horas y cuarenta minutos Fray Lorenzo fue a buscar a  Romeo, que habría salido de su coma inducido. Fue fácil que un franciscano engañara a una quinceañera dándole cicuta por adormidera y una vez muerta, clavarle su propio puñal. Por fin podría vivir su amor puro con el elegante Romeo.

Ahogo

Grandes e hipnóticos, profundos, cristalinos, serenos y risueños, azules y verdes, húmedos e inmensos, mi cuerpo lo absorben tus ojos. Lo atrapan. De cerca me reflejo en su superficie vítrea, me miro rodeado de la esmeralda de su fondo. Muevo mis manos, las agito, pero no puedo escapar y me hundo en tu mirada. Me ahogo.

Las sombras

La forma distorsionada de mi cuerpo se refleja en tu pupila. Me absorta el oscuro de tu ojo y los rápidos movimientos de la persona encerrada en él, que soy yo. De cuando nos quisimos, de las ropas en el pasillo y el colchón caliente. De los gozos, los soles y la lluvia. De cómo amaneció la ilusión en tu vientre y de cómo murió apenas sentida. De los reproches y la distancia. Del miedo y el descontrol. De la ausencia y de la huída. De mis manos apretando el cuello del ojo que me mira.

Resolución de la crisis

Estoy en Las Cuevas del Rey. Estas pueden ser mi últimas palabras porque los  bombardeos cada vez son más frecuentes. No sé cuanta gente quedará viva. Quiero dejar constancia de lo que pasó. Hace dos años El Hierro entró en erupción y un terrible seísmo condujo a un maremoto que asoló la Costa Este de Estados Unidos. Todo fue rápido. Llamada de embajadores a consultas. Presión mediática. Presunta colaboración musulmana. Identificación de grupos subversivos. Represión local. Las empresas armamentísticas se frotan las manos. Comienza el bombardeo de la OTAN, “Amarga Fortuna”. Silba el cielo. Ya están aquí.

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